Despierto entre ruidos
y entre mis brazos algo frío,
y gritos...
Detrás de ese sol,
que aún me da vida,
sigue latiendo mi corazón.
Y lleno el pecho
con los sentimientos,
que no solo son míos.
Mi llanto se hace más fuerte,
leyendo tus esperanzas.
Pasan los días
y sigo tan lejos,
buscando un porque,
a todo esto.
Cuando te explique,
lo que vieron mis ojos,
no tendrás miedos,
a los fuertes vientos.
Crecer tan de golpe,
fue un golpe en mi vida.
Desde acá no se ve
otra salida.
Y seguiré por mi patria Argentina,
por todos sus hijos
y los que vendrán.
Daría lo que sea,
por estar en casa,
te saludo,
firme y alto, tu hijo... desde el alma.
No hay comentarios:
Publicar un comentario