Soy de una generación que creció en pleno resurgimiento de la democracia. Detrás de mi primer llanto, habían pasado miles de acontecimientos políticos y sociales en el país, lo cual hace que el 86, haya sido el año indicado para nacer.
Me perdí de ver en vivo a Sui Generis y a Serú Giran, entre tantos otras grandes bandas, pero APRENDÍ que existían, y hoy aunque no están vigentes en las bateas o rankings de radios, las sigo escuchando, como si estuvieran vigentes en mis bateas de letras de canciones, en mi ranking de sonidos de emociones.
Mi generación también APRENDIÓ cosas que la historia le contó, y sigue contando.
APRENDIÓ cosas desde la época de los "CAUDILLOS" y las peleas entre UNITARIOS y FEDERALES (en la actualidad no muy alejada, pero esto es tema para otra charla); de los primero presidentes constitucionales; del pacto "ROCA-RUNCIMAN"; de los primeros empréstitos, que como bola de nieve iniciaron la avalancha de endeudamiento nacional (ese también es otro tema, para una futura reunión).
Mi generación APRENDIÓ que una década tuvo hasta nombre propio! (la "INFAME"); APRENDIÓ que existió PERÓN y EVITA; de frases como "EL 2000 NOS ENCONTRARÁ UNIDOS O DOMINADOS", "NO LLORES POR MI ARGENTINA", "VOLVERÉ Y SERÉ MILLONES", entre otras; APRENDIÓ también de una supuesta revolución llamada "LIBERTADORA", que le quitó la libertad a más de medio pueblo argentino (provocando el exilio de un lider político).
Mi generación APRENDIÓ, que millones de argentinos, estimulados por "vaya a saber quien", un buen día empezó a llamar "TORTUGA" a la honestidad; APRENDIÓ que durante una proscripción partidaria los corazones seguían pensando y las manos seguían uniendosé para "el regreso"; APRENDIÓ que hubo una época, en la cual, a los que pensaban distinto se les borraba el nombre y los pasaban a llamar "DESAPARECIDOS"; APRENDIÓ también que millones de argentinos se titulaban y vociferaban ser "HUMANOS Y DERECHOS"; APRENDIÓ que miles y miles festejaron un campeonato del mundo como si fuese una hazaña, mientras miles y miles padecían la "insanía" de los criteriosos;
Mi generación APRENDIÓ de frases como: "SI QUIEREN VENIR, QUE VENGAN!"; APRENDIÓ que en un campo de batalla inóspito, había chicos con cara de frío y de miedo, con una bandera protegiendolos, tratando ellos de proteger una bandera, "HEROES", ¡si "HEROES"!, a pesar que fueron tratados como simples cubos de hielo del vaso de wisky de un señor y miles de cómplices; mi generación APRENDIÓ también, que millones de argentinos en pos de la solidaridad, donaban sus cosas apoyando una "GUERRA";
Mi generación APRENDIÓ, afortunadamente, de frases como: "CON LA DEMOCRACIA SE COME, SE VIVE Y SE EDUCA!"; APRENDIÓ un rotundo "NUNCA MAS"; APRENDIÓ también de un helicoptero que se llevó un presidente y de un hormiguero de argentinos "SAQUEANDO" a otros argentinos.
Mi generación APRENDIÓ, que un señor con patillas agigantadas dijo un día de enorme lucidez, que con "NAVES ESPACIALES QUE ESTARÍAN SALIENDO DESDE CÓRDOBA, Y VOLARÍAN POR LA ESTRATOSFERA, SE LLEGARÍA A JAPÓN EN 1 HORA Y MEDIA"; APRENDIÓ también que millones de argentinos dijeron que "SÍ", cuando éste les rezó: "SIGANMÉ, NO LOS VOY A DESFRAUDAR"; APRENDIÓ que no fué solo esa vez el rendimiento a los pies de un riojano, fueron 2 veces! y lo que es peor, todos los argentinos coincieron en que: "NADIE LO VOTÓ";
Mi generación APRENDIÓ que hubo alguien que prometió tiempos de "TRANSPARENCIA Y PROGRESO", y luego terminó ironizando con "DICEN QUE SOY ABURRIDO"; APRENDIÓ que otro helicoptero se llevaba a otro presidente, y que nuevamente "ARGENTINOS SAQUEARON A ARGENTINOS"; APRENDIÓ que hubo ollas que gritaba "QUE SE VAYAN TODOS", mientras los capitales de esos "todo$" ya se habían ido a paraisos fiscales;
Mi generación APRENDIÓ que el sillón de RIVADAVIA se sintió desorientado por un momento, ya que vió "5 PRESIDENTES EN 1 SEMANA" (dificil de superar!); APRENDIÓ que en millones de argentinos, con la responsabilidad en sus manos en el momento de una nueva elección, casi por tercera vez iba a aceptar el rezo de "SIGANME...", pero éste no pudo emular a PERÓN, (ni con BOLOCCO, ni con tercer mandato) ya que uno des sus hijos (el ballotage) lo consumió, y lo sorprendete que otra vez, "NADIE LO VOTO" (y donde quedó el "QUE SE VAYAN TODOS?");
Mi generación APRENDIÓ, que un señor del sur decía: "LOS LLEVO EN EL CORAZÓN", y de tanto amor que nos tenía, no quería estar lejos nuestro, y pasó a ser "PRIMER CABALLERO" (o PRIMER DAMO?); Mi generación APRENDIÓ, y mas que aprender, se perdió de tener el TREN BALA (que macana che!); APRENDIÓ y vió un país parado por más de 3 meses, al estilo película de ficción, con camiones en vez de naves espaciales, donde se vivió una especie de anarquismo solapado, y millones de argentinos discuentiendo "SI AL CAMPO", "SI AL GOBIERNO", que "TN, TODO NEGATIVO", que "CLARÍN GOLPISTA"; APRENDIÓ y escuchó frases como: "PIQUETES DE LA ABUNDANCIA", y vió a un señor (casi mesías) gritando con un diente menos, pero muy fuerte, arriba de tractores; APRENDIÓ que millones de argentinos siguieron discutiendo a dos aguas, y entre sí, sobre "LEY DE MEDIOS VS. MONOPOLIO", "UNION CIVIL O MATRIMONIO IGUALITARIO", y miles de temas más, versus de todo, y amigos de nada, ni de nadie.
Casi 200 años de cosas como éstas. Por supuesto existieron muchas de inmenzo y grato valor.
Mi generación APRENDIÓ.
Mi pregunta es: ¿nadie frenó la pelota y reflexionó porque seguímos así?; ¿porqué después de 200 años seguimos peleando por lo que deja una aduana?; ¿porqué destruimos en vez de construir?; ¿quien nos manda a quejarnos de todo y de todos?, muchas veces (casi siempre) sin razón, ni fundamentos razonados.
Por eso dije al principio, que el 86 era el año indicado para nacer, invocando a ésta generación del 80 (y no a la del 1800), reclamo, éxclamo, y ruego: "PELOTA AL PIE" a cada uno, en cada lugar, y bajo cada razón de fuerza natural, MEMORIA, REFLEXIÓN, RAZÓN, COMPROMISO, RESPONSABILIDAD, PARTICIPACIÓN, ahora, hoy, ya, porque éste es el momento histórico para gambetear los malos obstaculos intrinsecos de nuestra sociedad, hacerlos añicos y demostrar que se APRENDIÓ, juntos podemos hacer el mejor gol del mundo, como en el 86; que en éste caso, será: ponernos la PATRIA AL HOMBRO.
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Las masas humanas más peligrosas son aquellas en cuyas venas ha sido inyectado el veneno del miedo... del miedo al cambio. Octavio Paz.
viernes, 30 de julio de 2010
lunes, 5 de julio de 2010
Decir sin pensar - Gabriel García Marquez
Un día, una señora, una mujer vieja, sirve el desayuno a sus hijos y mientras lo hace dice:
—Tengo el presentimiento de que algo muy grande va a ocurrir en este día.
El hijo, un joven de unos diecisiete años, le dice a su vez:
—No creo que ocurra nada importante en este pueblo hoy.
El joven, después de desayunar, sale y se va al billar. Estando allí y mientras se prepara para tirar una carambola bastante sencilla, el hombre que juega con él le dice:
—Te apuesto un peso a que no haces esa carambola.
—Acepto —dice el joven y lanza la carambola, fallando en la ejecución.
— ¿Por qué fallaste una carambola tan fácil? —le preguntan.
—En verdad no sé —responde— pero desde esta mañana estoy preocupado, pues mi madre dijo que tenía un presentimiento de que algo grande iba a pasar hoy en el pueblo.
El joven se marcha a casa de su abuela y encuentra allí a una prima y les cuenta todo cuanto le ha ocurrido en esa mañana.
La amiga de la prima se marcha, se dirige a la carnicería y le dice al carnicero:
—Déme una libra de carne.
El carnicero le responde:
—Señora, lo mejor es que lleve dos, ya que todas las personas que han venido en la mañana me han señalado que algo muy grande va a ocurrir hoy en este pueblo.
La señora compra cuatro libras y se marcha.
Al final, toda la carne ha sido vendida en la marcha.
Por la tarde, los hombres que conversan en los corredores de las casas se sienten acalorados, y uno de ellos exclama:
— ¿Se han dado cuenta que hoy hace mucho calor?
Otro dice:
—Es el mismo calor de siempre.
—No —dice el primero que habló—, creo que hoy hay algo muy extraño en este calor. Y fíjese —continúa—, se ha parado un pajarito solitario en medio de la plaza. Eso me parece muy extraño.
De pronto un hombre dice:
—Si va a ocurrir algo no me agarrará aquí. Yo me voy.
Recoge todos sus bienes, sus muebles, sus animales y, montándolos en una carreta, se marcha hacia las afueras del pueblo.
Los otros que le observan piensan que si él se marcha ellos también lo harán. Así comienza la caravana, el éxodo de carretas con todos los enseres de los habitantes del pueblo. Uno de los hombres, en el momento de salir de su casa, decide quemar ésta para que aquello que ha de suceder en el pueblo no dañe todo cuanto él ha construido, y así comienza un gran incendio del pueblo. Al final del cortejo, la madre del joven de diecisiete años dice:
—Yo dije esta mañana que tenía un presentimiento de que algo muy grande iba a pasar hoy en el pueblo.
Gabriel García Márquez
—Tengo el presentimiento de que algo muy grande va a ocurrir en este día.
El hijo, un joven de unos diecisiete años, le dice a su vez:
—No creo que ocurra nada importante en este pueblo hoy.
El joven, después de desayunar, sale y se va al billar. Estando allí y mientras se prepara para tirar una carambola bastante sencilla, el hombre que juega con él le dice:
—Te apuesto un peso a que no haces esa carambola.
—Acepto —dice el joven y lanza la carambola, fallando en la ejecución.
— ¿Por qué fallaste una carambola tan fácil? —le preguntan.
—En verdad no sé —responde— pero desde esta mañana estoy preocupado, pues mi madre dijo que tenía un presentimiento de que algo grande iba a pasar hoy en el pueblo.
El joven se marcha a casa de su abuela y encuentra allí a una prima y les cuenta todo cuanto le ha ocurrido en esa mañana.
La amiga de la prima se marcha, se dirige a la carnicería y le dice al carnicero:
—Déme una libra de carne.
El carnicero le responde:
—Señora, lo mejor es que lleve dos, ya que todas las personas que han venido en la mañana me han señalado que algo muy grande va a ocurrir hoy en este pueblo.
La señora compra cuatro libras y se marcha.
Al final, toda la carne ha sido vendida en la marcha.
Por la tarde, los hombres que conversan en los corredores de las casas se sienten acalorados, y uno de ellos exclama:
— ¿Se han dado cuenta que hoy hace mucho calor?
Otro dice:
—Es el mismo calor de siempre.
—No —dice el primero que habló—, creo que hoy hay algo muy extraño en este calor. Y fíjese —continúa—, se ha parado un pajarito solitario en medio de la plaza. Eso me parece muy extraño.
De pronto un hombre dice:
—Si va a ocurrir algo no me agarrará aquí. Yo me voy.
Recoge todos sus bienes, sus muebles, sus animales y, montándolos en una carreta, se marcha hacia las afueras del pueblo.
Los otros que le observan piensan que si él se marcha ellos también lo harán. Así comienza la caravana, el éxodo de carretas con todos los enseres de los habitantes del pueblo. Uno de los hombres, en el momento de salir de su casa, decide quemar ésta para que aquello que ha de suceder en el pueblo no dañe todo cuanto él ha construido, y así comienza un gran incendio del pueblo. Al final del cortejo, la madre del joven de diecisiete años dice:
—Yo dije esta mañana que tenía un presentimiento de que algo muy grande iba a pasar hoy en el pueblo.
Gabriel García Márquez
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