Las masas humanas más peligrosas son aquellas en cuyas venas ha sido inyectado el veneno del miedo... del miedo al cambio. Octavio Paz.



sábado, 29 de marzo de 2008

Nuestra generación y la de siempre

Existe una realidad, y no siempre es la que ven nuestros ojos, no siempre se refleja en el presente cotidiano de nuestros días. Hay una realidad y es nuestra. Las historias de cada uno de nosotros no serían nada, sino hubiese habido otras que se hayan escrito antes.

Hay una realidad, y no la encontramos sino la buscamos, y no la conocemos sino la observamos; hay una realidad, y es nuestra, desde hace años, de estos años, y los que vendrán. Cada persona con su historia forma parte de un grupo de más personas y, ese grupo es una historia más. Para conocer verdaderamente la nuestra, tenemos que hacerlo en un mundo real, no superfluo, y para ello nos tiene que interesar nuestra historia, la de nuestro grupo, la realidad. Quizás en estos momentos la música, la televisión o el internet, se han apoderado de nuestros tiempos, sueños y esperanzas, y no nos permiten lograr una visión más objetiva y comprometida de las cosas. Pero cada momento es nuestro y podemos cambiarlo.

Para entender ciertas cosas, es necesario un proceso; a veces lleva tiempo y es largo, otras más corto, pero siempre ese proceso nos llevará a entender.Nuestras vidas no serían como son, y no existirían en estos tiempos, si no hubiese sido por quienes nos las dieron, y por otras vidas. Por eso, cada historia nuestra es parte de cada historia de otro. Cada historia de otro, es parte de la nuestra, y de la de otro. No somos seres aislados, aunque los factores contemporáneos de diversión y esparcimiento nos han individualizado un poco.

Hoy podemos elegir, siempre pudimos elegir. Elegimos ser libres, elegimos amar, elegimos expresarnos, vivir. Sin embargo, existieron en una época de nuestra historia pasada, muchas personas que eligieron dominar la elección de gran parte de una generación. Y fue esa misma gente, la que eligió que no puedan muchas otras ser libres, amar, expresarse, vivir. Si cada unos de nosotros revisara en su interior y comprendiera que el no haber vivido en esa época no nos aparta de la misma y no nos desliga de responsabilidades, podemos entender nuestra realidad, la realidad de un grupo, nuestra generación, la realidad verdadera.

Las razones de vida son personales, son tan particulares como la vida misma. Todos y cada uno de nosotros tenemos razones de porque vivir.Es difícil entender con nuestra piel, nuestros sentidos, a quienes alguna vez en la historia pasada lucharon por sus razones. Esas mismas los llevaron a muchos de ellos a morir por ellas. Hoy no entenderíamos porque arriesgar nuestra vida, en una lucha en la que podemos elegir, en defenderla siendo parte, o no. Hoy muchos no entenderíamos las razones de aquellos tantos. Pero sin embargo la simplicidad de la vida, nos permite elegir nuestras propias razones. Ayer, eran unas. Hoy, son otras. Siempre, razones de vida.

En aquella época de nuestra historia pasada muchas personas de la misma edad que alguna vez tuvimos nosotros y otros tienen ahora, sufrió la cruel desidia y atropello de la misma raza. La tortura, persecución, los secuestros, las muertes, han sido razones inhumanas de vida de muchos otros seres humanos, sin humanidad. Esa clase, fue la misma que aniquilo las vidas, los sueños y esperanzas de una generación. Y su realización ha sido producto de una organización cobarde, lastimosa, simia y vergonzosa.

La valentía no es sinónimo de fuerza, sino de esfuerzo. La fuerza, no es sinónimo de poder, sino de valentía.Hoy no vemos aquella realidad, que azotó en esa época, y se llevó a una generación. Si bien conozcamos lo sucedido, poco o mucho, igualmente no entenderemos la verdadera y triste realidad de esos momentos. Ayer no estuvimos en esa lucha, no padecimos esas torturas, no nos tocaba vivir aún.Pero hoy sí existe una realidad, lejana en tiempos pero no en razones. Esa realidad podemos observarla en las injusticias que acechan en nuestra sociedad, ya no como país sino como hombres libres del mundo en el que no elegimos vivir, pero si compartir.

Cuando se habla de injusticia, se habla de la carencia de algo. Y hoy existen en muchos lugares diferentes carencias, y en todos lados de la misma importancia; como la de alimentos, trabajo, salud, educación, seguridad, cultura, solidaridad, compromiso, futuro, igualdad, respeto, responsabilidad, espacios, diversidad, lealtad, sueños, esperanzas… Cada injusticia posee un caso a reflejarse. El que no lo veamos cotidianamente, o no lo conozcamos, no significa que no exista. Existe, y son cada vez más.

De nuestro lugar hay veces que no vemos, no nos dejan ver transgiversando la información, los hechos, la realidad, o peor aún, hacemos la vista gorda y no la queremos ver. Quizás todavía algunos no hayan sido parte de las injusticias, quizás no la hayan sufrido en carne propia, pero hay una realidad, y es aquella que día a día se levanta con el sol y espera por su solución, su justeza o su perdón.

No apoyemos la cobarde e insólita excusa de “que lo haga el otro”; no hagamos de nuestra conducta la acción de “lavarse las manos”. Hay que buscar primero conocer la realidad, entender que formamos parte de ella y no somos seres aislados autosuficientes. Una vez así, podemos elegir nuestras razones de vida, y de que manera vamos a participar en nuestra historia.Ayer, una generación luchaba por sus sueños y esperanzas, y hoy de esa lucha, además del recuerdo de aquellos, de la tristeza, quedó la esencia de una historia, la que formaron cada uno de quienes eligieron la libertad, el amor, la expresión, la vida y sus razones de vivirla, esa esencia hoy es nuestra historia pasada, nuestro presente y, si cada uno logra entender la verdadera realidad de las cosas, nuestro futuro, aquel que se levantará a partir de elegir nuestras razones de vida, aquellas que sumadas a las personas de otra generación, forman nuestra historia, la de cada uno, la de nuestra generación y la de siempre.

“… Somos insignificantes al lado de todo lo que podemos hacer…”

Leonel M. Brizio

viernes, 28 de marzo de 2008

¿Quien tiene la culpa?

¿Quien tiene la culpa?. La culpa de todo la tiene el ministro de Economía dijo uno. No señor!!!, dijo el ministro de Economía mientras buscaba un mango debajo del zócalo. La culpa de todo la tienen los evasores. Mentiras!!! dijeron los evasores mientras cobraban el 50 por ciento en negro y el otro 50 por ciento también en negro. La culpa de todo la tienen los que nos quieren matar con tanto impuesto!!! Falso!!! dijeron los de la DGI mientras preparaban un nuevo impuesto alestornudo. La culpa de todo la tiene la patria contratista; ellos se llevaron toda la guita. Pero, por favor...!!! dijo un empresario de la patria contratista mientras cobraba peaje a la entrada de las escuelas publicas. La culpa de todo la tienen los de la patria financiera. Calumnias!!! dijo un banquero mientras depositaba a su madre a siete días. La culpa de todo la tienen los corruptos que no tienen moral. Se equivoca!!! dijo un corrupto mientras vendia a cien dólares un libro que se llamaba "Haga su propio curro" pero que, en realidad sólo contenia páginas en blanco. La culpa de todo la tiene la burocracia que hace aumentar el gasto publico. No es cierto!!! dijo un empleado público mientas con una mano se rascaba el pupo y con la otra el trasero. La culpa de todo la tienen los politicos que prometen una cosa para nosotros y hacen otra para ellos. Eso es pura maldad!!! dijo un diputado mientras preguntaba donde quedaba el edificio del Congreso. La culpa de todo la tienen los dueños de la tierra que no nos dejaron nada. Patrañas!!! dijo un terrateniente mientras contaba hectáreas, vacas, ovejas,peones y recordaba antiguos viajes a Francia y añoraba el placer de tirar manteca al techo. La culpa de todo la tienen los comunistas. Perversos!!! dijeron los del politburó local mientras bajaban línea para elaborar el duelo. La culpa de todo la tiene la guerrilla trotskista. Verso!!! dijo un guerrillero mientras armaba un coche-bomba para salvar a la humanidad. La culpa de todo la tienen los fascistas. Malvados!!! dijo un fascista mientras quemaba una parva de libros juntamente con el librero. La culpa de todo la tienen los judíos. Racistas!!! dijo un sionista mientras miraba torcido a un coreano del Once. La culpa de todo la tienen los curas que siempre se meten en lo que no les importa. Blasfemia!!! dijo un obispo mientras fabricaba ojos de agujas como para que pasaran diez camellos al trote. La culpa de todo la tienen los científicos que creen en el Big Bang y no en Dios. Error!!! dijo un científico mientras diseñaba una bomba capaz de matar mas gente en menos tiempo con menos ruido y mucho más barata. La culpa de todo la tienen los padres que no educan a sus hijos. Infamia!!! dijo un padre mientras trataba de recordar cuantos hijos tenía exactamente. La culpa de todo la tienen los ladrones que no nos dejan vivir. Me ofenden!!! dijo un ladrón mientras arrebataba una cadenita a una jubilada y, de paso, la tiraba debajo del tren. La culpa de todo la tiene los policias que tienen el gatillo fácil y la pizza abundante. Minga!!! dijo un policía mientras primero tiraba y después preguntaba. La culpa de todo la tiene la Justicia que permiteque los delincuentes entren por una puerta y salgan por la otra!!! Desacato!!! dijo un juez mientras cosía pacientemente un expediente de más de quinientas fojas que luego, a la noche, volveria a descoser. La culpa de todo la tienen los militares que siempre se creyeron los dueños de la verdad y los salvadores de la patria. Negativo!!! dijo un coronel mientras ordenaba a su asistente que fuera preparando buen tiempo para el fin de semana. La culpa de todo la tienen los jóvenes de pelo largo. Ustedes estan del coco!!! dijo un joven mientras pedia explicaciones de por qué para ingresar a la facultad había que saber leer y escribir. La culpa de todo la tienen los ancianos por dejarnos el país que nos dejaron. Embusteros!!! dijo un señor mayor mientras pregonaba que para volver a las viejas buenas épocas nada mejor que una buena guerra mundial. La culpa de todo la tienen los periodistas porque junto con la noticia aprovechan para contrabandear ideas y negocios propios. Censura!!! dijo un periodista mientras, con los dedos cruzados, rezaba por la violación y el asesinato nuestro de cada día. La culpa de todo la tiene el imperialismo. Thats not true!!! (Eso no es cierto!) dijo un imperialista mientras cargaba en su barco un trozo de territorio con su subsuelo, su espacio aéreo y su gente incluida. The ones to blame are the sepoy, that allowed us to take even the cat (la culpa la tienen los cipayos que nos permitieron llevarnos hasta el gato). Infundios!!! dijo un cipayo mientras marcaba en un plano las provincias más rentables. La culpa de todo la tiene Magoya. Ridículo!!! dijo Magoya acostumbrado a estas situaciones. La culpaDe todo la tiene Montoto. Cobardes!!! dijo Montoto que de esto también sabia un montón. La culpa de todo la tiene la gente como vos por escribir boludeces!!! Paren la mano!!! dije yo mientras me protegia detras de un buzón. Yo sé quien tiene la culpa de todo. La culpa de todo la tiene El Otro. EL Otro siempre tiene la culpa!!! Eso, eso! exclamaron todos a coro. El señor tiene razón: la culpa de todo la tiene El Otro!!! Dicho lo cual, después de gritar un rato, romper algunas vidrieras y/o pagar alguna solicitada, y/o concurrir a algún programa de opinión en televisión (de acuerdo con cada estilo), nos marchamos a nuestras casas por ser ya la hora de cenar y porque el culpable ya habia sido descubierto. Mientras nos ibamos no podiamos dejar de pensar: Que flor de guacho que resulto ser El Otro...!


Del magnífico... Tato Bores.

La unión hace la fuerza



Situacion complicada la que atraviesa nuestro pais hoy en dia, dificil por donde se la mire y mas aun desde el punto de vista de la sociedad, donde repercute directamente la problematica, la que verdaderamente sufre la gravedad de las contingencias, ningun productor agropecuario va a dejar de comer, ni ver sus intereses perjudicados por las medidas adoptadas por el gobierno, a un corto plazo, ya que la mismas no van a perdurar en los parametros anunciados por el mismo, sino que van a ceder en sus porcentajes, dicho sea de paso, el sector ha alcanzado notables reditos a lo largo de estos ultimos años, donde se vio el auge de la actividad en nuestro país, que ha sido un pilar fundamental en el crecimiento del mismo, pero no el único, de la misma manera, ningún funcionario del gobierno va a ver sus intereses comprometidos ante la mencionada disputa, sin embargo cabe destacar y resaltar, mas alla de los interes individuales de cada una de las partes en cuestion, el reclamo, la manera, que ya se ha hecho repetidas veces y casi una costumbre, desgraciadamente para nosotros, cortar una ruta es un delito federal, en estos tiempos que nos toca vivir, donde todo transcurre a velocidades inimaginables e impensadas, a veces, hasta sorpresivas, no podemos permitir que ante el desacuerdo con una medida adoptada por el gobierno, ante cualquier tipo de cuestion, en cualquier ambito, se avale el corte de una ruta, esto significa perdidas enormes de todo tipo, en todos los rubros, llamese alimentos, suministros medicos, combustibles, etc, ya que las mismas son las arterias del pais, no solo en cuanto a suministros, a su vez generan accidentes y confrontaciones debido a la tension que se vive en dichos cortes, provocan disturbios innecesarios, aumentando asi la tension con la que se vive a diario, la frase de moda "apoyo al campo" "estoy con el campo" "fuera Cristina" "que se vayan todos" "basta de cortes" "estoy cansado de los piquetes" sin saber que cuestiones estan en juego o que intereses se disputan, por el simple hecho de tener un vinculo o un interes obviamente economico con el sector agropecuario, o un interes o algun punto de conexion con el gobierno de turno, lo unico que hacen es aumentar la crisis, o sea, retroceder en la busqueda de la solucion al conflicto.

De esta manera se genera una estampida contra el gobierno, que dicho sea de paso fue elegido de manera popular, en democracia, y por nosotros, los argentinos, eso es lo que hemos perdido, el respeto por la democracia, pensar q hace escasos dias se celebro el aniversario de la memoria, recordando a todos los argentinos que sufrieron tan terribles persecuciones, torturas, desapariciones, penosas y desagradables situaciones que todos conocemos, hoy en dia nos damos el gusto de descuidar tan preciado valor que ellos nos han sabido devolver a traves de su interminable lucha. Dicha protesta genera una represalia por parte de los sectores que apoyan al gobierno, provocando roces que desafortunadamente terminan con algun lamento, ya sea heridos, presos, etc, y los vestigios que se obtienen como resultado de la inevitable confrontacion, de donde se la mira es contraproducente para todos.

Con esto no se pretende, bajo ningun punto de vista, tomar el discurso presidencial como estandarte o adoptar una postura oficialista, al contrario, la solución no se encuentra en ninguno de los dos extremos, la solucion esta en lograr un consenso justo, es lo unico que nos puede llevar adelante como pais, es un proceso de cambio que lleva su tiempo, y es a largo plazo, no es una utopia que los argentinos volvamos a ser todos argentinos y lograr asi una distribucion equitativa de nuestras riquezas, ya que contamos de un territorio envidiable, con una inmensidad de recursos, los cuales debemos aprovechar de manera que logremos un beneficio colectivo y no individual como viene sucediendo ultimamente, que el que mas tiene, cada vez tenga mas y que el nada tiene, le quitemos hasta la posibilidad de siquiera tener un trabajo digno, por eso, la unica manera de superar la situacion que hoy nos enfrenta como pueblo nuevamente, es unirnos y mirar todos para adelante, con el dialogo se alcanzan las soluciones, de manera pacifica, como gente civilizada, como seres humanos, no caigamos mas en la bajeza de sacar ventajas de los debiles o aprovechar las situaciones dadas para sacar redito en beneficio propio, seamos solidarios, cambiemos esa mentalidad, egoista, que tenemos todos los argentinos y busquemos el bienestar colectivo, dejemos de lados las banderas politicas, las clases sociales, los intereses individuales, los sectores gremiales, y demas cuestiones que implican un actuar o una conducta que provoca el choque, seamos todos argentinos y logremos que el campo siga creciendo, que el gobierno sea respetado, no volvamos a la locura que se vivio años atras, no retrocedamos, somos todos conscientes de que lo pasado no fue grato para ningun habitante de la Republica, no tentemos al destino generando violencia, la maldita violencia que ha diario nos invade y tanto temor genera, que no se vuelva a repetir tan nefasta situacion, que se hagan concesiones reciprocas, las necesarias, vitales, para poder lograr destrabar el conflicto que lo unico que genera, como antes dicho es perdidas para nuestro pais.

Ayudemos todos a que nuestro pais siga creciendo, que el cambio se logre de una vez por todas, unidos y todos para el mismo lado es la unica manera de salir adelante, busquemos y fomentemos siempre el dialogo, por una solucion justa y en paz, que no nos gane el egoismo, y seamos conscientes, tengamos presente y no nos olvidemos, que ante todo, somos todos ARGENTINOS.


José A. Corral

jueves, 27 de marzo de 2008

Ni versus, ni nada, ARGENTINOS

Aunque la gente tenga camisetas diferentes tendríamos que pensar teniendo todos algo en común, como hacen los países que progresan; piensan primero en el país y después en cada bolsillo, o en cada bolsillo, pero teniendo en cuenta una mayor premisa que es el ideal de país. Pero es imposible hacer eso en Argentina, ya que no confiamos en nuestros dirigentes, no vemos reflejado en obras publicas todo aquello que resignamos al gasto de nuestras obras o servicios. No solo ocurre en el gobierno de estado y sus demás jurisdicciones, ocurre también en las principales instituciones de la sociedad; mucha gente está dispuesta a ayudar a las instituciones, con su trabajo, con su dinero, pero los dirigentes de estas lamentablemente no son capaces de acaparar la confianza necesaria, quizás por ineptitud, quizás por desinterés, o simplemente porque ya están "quemados", es decir, son "bien conocidos por todos".

La verdadera solución a este problema que nos golpea a todos, es un trabajo que tiene sus plazos, pero también sus diferentes protagonistas. En cuanto a plazos, el estado debe a corto plazo tranquilizar las aguas con decisiones consensuadas, pero no debe quedarse con esto, sino que debe tener una respuesta a mediano plazo, para los futuros problemas que tengan igual relevancia. Pero la mayor de las necesidades, es tener un plan a largo plazo conciente en lo pilares de valores e ideales que mantendrá el país en el futuro, y en definitiva denotarán nuestros aires, nuestra esencia, aquella que podrá cambiar nuestra forma de vida, de ver las cosas, y es aquella también la que guiará en la nueva conformación de normas civiles de convivencia, harto necesarias para progresar y no estancarse como país bananero, en producción de materias y de ideas. Y en cuanto a protagonistas, nos convoca a todos.

Tenemos derechos y queremos que se respeten, pero debemos tener cuidado y ser concientes con la forma que tomamos para obtener el respeto. Al ver lo que ocurrió en las manifestaciones en plaza de mayo en 2001, y en la actualidad, hace unos días después de 7 años, podemos observar que en las reuniones son masivas, pero no genuinas, es decir, muchos grupos de militancia política o social de color político catabólico (su único deseo es destruir) aprovechan el clima de manifestación, y disconformismo, para encender más aún la discrepancia con el gobierno, y generar una batalla sin fundamentos, ya que producen en cada voz manifestante un sentir espontáneo de bronca, aquel que impide reflexionar, y discutir el problema no como versus de cada uno, si no como grupos de ideas. No solo se transgirversa la manifestación en la metrópolis capitalina, en los pueblos también se nota, ya que los grandes grupos o como lo llaman los idóneos, los “pooles” de negocios agropecuarios, insisten e instigan a los productores más pequeños a la lucha, confrontación, sin poner un solo pie en un piquete, y con altísima rentabilidad, aquella que lamentablemente ni se compara con los pequeños y mediano productores de la pachamama.
El patriotismo no es gritar más fuerte o resistir más que otros. Tampoco es regalar el pescado para comer. El patriotismo es poder distinguir la hermandad y lealtad a una bandera, en vez del individualismo y el propio interés. El patriotismo es enseñar a pescar.

Por eso cada vez que le preguntan a alguien por participar en política, por lo que es la misma, y responde "no me interesa", "son todos ladrones", "es un sistema perverso", "mejor me quedo en casa tranquilo", me da un dejo de impotencia, desilusión, y en muchos casos un sentir de que está todo perdido. La impotencia es porque esas personas no entienden que si no nos comprometemos nosotros, seguiremos dejándoles a "ellos" que sigan con la delincuencia, manchando la herramienta social llamada política, y de esa forma no hacemos nada y tampoco tendríamos derecho a reclamar después, ya que el problema no es problema cuando explota sino cuando se gesta, y con la actitud desconsiderada de no participar dejamos que se gesten personas corruptas y con poder. La desilusión se da cuando es masivo el desinterés, cuando pareciera que es un todos contra todos, y si vemos o sabemos algo ajeno "cerramos la puerta con llave, primero me salvo yo".

¡Debemos reclamar al país mejores dirigentes!; políticos, sociales, gremiales, educativos, deportivos, religiosos, etc. Pero no solo debemos quedarnos con el reclamo, ¡debemos también participar!, porque la solución no solo es mostrar la cara de la moneda, sino formar parte de ella; el país no es el gobierno, ni el campo o la industria, ni los porteños, o el mal dicho "interior", ni los peronistas o radicales, ni blancos o negros, ni clase baja, media y alta, el país somos todos, y cuando entendamos eso, seremos capaces de producir cada uno en favor de esta nación, seremos capaces de aportar ese bendito y afamado "grano de arena", seremos capaces de hablar más lento y pensar más rápido, pero siempre, siempre en sintonía a un mismo sustantivo-adjetivo-verbo: ARGENTINOS.

"Lo que hacemos en nuestras vidas, tiene eco en la eternidad"




Leonel M. Brizio