A todos los aquellos que no conocemos aún pero existen, a todos aquellos que existen y sin saberlo, nos conocen...
Caminamos,
sujetos a la condición de un resultado,
o al parecer de un espejo.
No vemos,
lo profundo de cada ocasión,
la gentileza del nuevo día.
Y nos cuesta,
palpitar sintonías
de quienes no logramos observar.
Sin embargo,
hay quienes brillan en esta estrella
que acompaña al sol.
Esas inmensas almas,
que junto al crepúsculo de las miradas
siguen caminando.
Ellos son,
la otra cara de la moneda diaria
que cobija nuestras miserias.
Héroes luchadores,
No mercenarios.
Héroes de su sangre,
No sanguinarios.
Héroes anónimos,
Que con cada sol,
brillan en nuestra ausencia
marginal de indiferencia.
Titulares de un anonimato,
dignos de llamarse… simplemente héroes.
1 comentario:
excelente...
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